Bargues cede, después de casi cincuenta años, la dirección del Casal de la Pau a Vicente Serrano

Bargues cede, después de casi cincuenta años, la dirección del Casal de la Pau a Vicente Serrano

• Uno de los principales objetivos de este nuevo proyecto, y en el que ya se está trabajando, es el rejuvenecimiento responsable de su voluntariado

• Bargues: “Con la incorporación de los pisos daríamos un salto cualitativo porque en el Centro de Acogida tenemos una limitación de espacio”

• Vicente Serrano: “Estamos trabajando para lograr que la sociedad se identifique con el Casal igual que lo han conseguido otras asociaciones”

• La Fundación Divina Pastora colabora con esta asociación en su programa de “Atención integral a personas reclusas y ex reclusas con enfermedad mental”

Valencia, 20 de octubre de 2016.- José Antonio Bargues, presidente de Casal de la Pau, recibió el pasado 9 d’ Octubre la Distinción al Mérito por Acciones a favor de la igualdad y por una sociedad Inclusiva que otorga la Generalitat. Un galardón que se suma a la Distinción que el Casal de la Pau obtuvo en 2014 y a los numerosos reconocimientos que han logrado de diferentes instituciones, gracias a la acogida, la atención integral y el acompañamiento en los procesos vitales de las personas que, dentro o fuera de prisión, se encuentren en situación de indefensión y exclusión social.

Ahora, José Antonio Bargues (que continua siendo Presidente) se despide de la dirección cotidiana del Casal de la Pau, un trabajo del que afirma sentirse afortunado: “Es verdad que sufres mucho, pero también disfrutas muchísimo. En este trabajo o disfrutas o es imposible trabajar. Si disfrutas trabajando, entonces no tiene mérito. Yo siempre digo que si el Casal no existiera habría que inventarlo”.

Tras casi cincuenta años cede el testigo a Vicente Serrano, educador social, que llega a este nuevo proyecto tras veinte años trabajando con jóvenes en el barrio de La Coma, en Valencia y en otros barrios periféricos de Madrid.

Rosa Laparra, gerente de la Fundación Divina Pastora, habla con José Antonio Bargues y Vicente Serrano sobre los nuevos proyectos y retos a los que se enfrenta el Casal de la Pau.

Bargues, que seguirá colaborando con el Casal, hace balance de su trabajo durante todos estos años y de los objetivos que se proponen: “El Casal de la Pau piensa que todo el mundo es salvable. Las necesidades no cambian, pero sí que vas viendo pequeños avances. Estas personas ven en el Casal una motivación para seguir luchando cada día y para mejorar su vida. Somos capaces de seguir adaptándonos a las necesidades que van surgiendo”.

Para el nuevo director Vicente Serrano, la fortaleza del Casal es haber conseguido posiciones sin hacer dejación de sus convicciones. Ahora, tal y como explica, tienen que trabajar para que esas convicciones no caigan, sino al contrario, que se refuercen para aprovechar “el extraordinario potencial” que tiene el Casal.

Para ello, uno de los objetivos que se proponen a corto plazo es el rejuvenecimiento de su voluntariado, ya que actualmente solo el 20% del total de los voluntarios son menores de treinta años: “Nuestro voluntariado de largo recorrido está muy consolidado, pero ahora queremos dar un impulso para atraer jóvenes y personas de mediana edad. Queremos que sea un rejuvenecimiento responsable y sabemos que tenemos que ir al encuentro de estos potenciales voluntarios”, señala Serrano.

J.A: Bargues, Pilar, Rosa Laparra y Vicente Serrano

Para conseguirlo se plantean como principal medida dar el paso generacional a nivel de las familias de voluntarios. “Sabemos que hay segmento porque hay muchos jóvenes que, a través del estudio, de sus familias y de sus propias vivencias están buscando un compromiso verdadero. Estos jóvenes saben que construir su vida, con estudios y trabajo, es totalmente compatible con ayudar a los demás”, manifiesta Serrano.

Uno de los principales retos a los que actualmente se enfrenta el Casal de la Pau es el nivel de negación de los presos extranjeros y los enfermos mentales, por eso, tal y como afirma José Antonio Bargues una de las soluciones pasa por disponer de diferentes pisos donde los presos pudieran llevar a cabo su recorrido vital y disponer de cierta autonomía. “Estamos muy esperanzados con este tema porque sería un salto cualitativo, ya que en el Centro de Acogida tenemos una limitación de espacio”, indica Bargues.

En este mismo sentido se expresa Vicente Serrano quien añade que la crisis ha contribuido a generar “alianzas naturales” entre aquellos residentes que ya han mejorado su salud y disponen de recursos económicos estables porque ellos mismos se han unido para alquilar pisos. “No podemos ni queremos manejar un casal de 400 plazas porque nosotros no focalizamos en el recurso, sino en ayudar a la persona y los pisos nos ayudarían para poder establecer estas relaciones personales”, comenta.

En cuanto a los objetivos a largo plazo, Serrano explica que están trabajando para lograr que la sociedad se identifique con el Casal, al igual que han conseguido otras asociaciones: “Estamos en un momento de madurez. El Casal de la Pau es una entidad seria, de prestigio, pero a nivel social no hemos alcanzado la penetración en el gran público. Ahí es donde me gustaría colocar el Casal”.

Colaboración con el Casal de la Pau

La Fundación Divina Pastora colabora por tercera año consecutivo con el Casal y en esta ocasión lo hace concretamente con el apoyo al programa “Atención integral a personas reclusas y ex reclusas con enfermedad mental”, un programa de continuidad que se lleva desarrollando desde hace seis años.

A través de este proyecto se ponen en marcha aquellas medidas que son precisas en cada situación para mejorar la salud y calidad de vida, tanto para las personas que residen en el centro de acogida de Casal de la Pau como las que viven en sus propios domicilios. Se elabora un itinerario de intervención individualizada que abarca aspectos sociales, jurídicos, sanitarios y socioculturales.

Con esta atención personalizada se quiere evitar posibles recaídas por enfermedad mental, reincidencias en el consumo de tóxicos y un mayor deterioro de la salud. Para conseguir este objetivo se realizan entrevistas semanales, acompañamiento a citas médicas y seguimiento de la medicación, charlas informativas y talleres para aprendizaje de alimentación y hábitos de vida saludable y actividades de tiempo libre.

En total, durante este 2016 se ha atendido a un total 24 personas: 11 alojadas en sus propios domicilios; 10, en el centro de acogida y tres que, después de vivir en el centro, han pasado a vivir de forma autónoma con seguimiento del programa.
La Fundación Divina Pastora es una organización sin ánimo de lucro que presta atención a personas con alto riesgo de exclusión social y está orientada a la promoción de obras sociales, benéficas, médicosanitarias y de protección de salud. Asimismo, colabora con distintas entidades para impulsar la formación e información en los ámbitos educativo, deportivo, medioambiental y de protección del arte y la cultura, fomentando la docencia, la formación y la investigación.

Para más información:
Fundación Divina Pastora
Telf: 96 303 61 00/ e-mail:comunicacion@divinapastora.com